Y así, una parte de él venció a su miedo y subió al tren. Y así, una parte de él sucumbió ante el miedo de seguir su vida, decidiendo dejar atrás todos los problemas, huir y no volver nunca la vista atrás.
Se acabó, no hay más, sin vuelta atrás... Y sin embargo siento que abandono algo... Será mejor que busque mi asiento y no lo piense, mañana comienza una vida nueva.
Encuentro mi asiento, dejo mis maletas en el compartimento y sin mas me asomo a la ventana a ver como a toda velocidad nos alejamos de la estación... Y veo lo que he abandonado... Me veo a mi... Ahí estoy, de pie, mirándome extrañado, reprochándome el no haber sido capaz de enfrentarme a mis problemas e irme. No me culpo, yo haria lo mismo. Pero lo hecho, hecho está y en esta ocasión no puedo rectificar.
El tren se aleja de la estación y sigo mirando por la ventana, viendo como la mano del hombre poco a poco deja de emborronar paisajes que en su momento debieron ser hermosos y me rio para mis adentros por lo irónico de mis pensamientos. iempre he vivido en junglas de asfalto, he pastado del hormigón que puebla su suelo y me ha arropado la sombra de sus árboles de acero y cristal, sin embargo me encuentro criticando la acción del hombre contra la naturaleza para crear esas abominaciones que llamamos ciudades, esas ciudades que yo tanto adoro... Te echaré de menos Madrid.
La gente va y viene por los vagones, algunos comen, otros charlan, leen, escuchan música y yo, ausente al mundo que me rodea sigo mirando por la ventana, metido en mis pensamientos contemplo como el paisaje va cambiando a tal velocidad que mis ojos no pueden posarse el suficiente tiempo en algo como para poder echarlo de menos cuando al siguiente instante ha desaparecido de mi vista.
Mis pensamientos se ven interrumpidos cuando otro tren pasa a toda velocidad en sentido contrario y, durante un segundo mi mirada se cruza con la de alguien, creo que jamás había visto unos... ojos como los suyos, una pena que tengamos destinos contrarios, mañana comienzo mi nueva vida, buenos dias Madrid... Buenos dias.
Encuentro mi asiento, dejo mis maletas en el compartimento y sin mas me asomo a la ventana a ver como a toda velocidad nos alejamos de la estación... Y veo lo que he abandonado... Me veo a mi... Ahí estoy, de pie, mirándome extrañado, reprochándome el no haber sido capaz de enfrentarme a mis problemas e irme. No me culpo, yo haria lo mismo. Pero lo hecho, hecho está y en esta ocasión no puedo rectificar.
El tren se aleja de la estación y sigo mirando por la ventana, viendo como la mano del hombre poco a poco deja de emborronar paisajes que en su momento debieron ser hermosos y me rio para mis adentros por lo irónico de mis pensamientos. iempre he vivido en junglas de asfalto, he pastado del hormigón que puebla su suelo y me ha arropado la sombra de sus árboles de acero y cristal, sin embargo me encuentro criticando la acción del hombre contra la naturaleza para crear esas abominaciones que llamamos ciudades, esas ciudades que yo tanto adoro... Te echaré de menos Madrid.
La gente va y viene por los vagones, algunos comen, otros charlan, leen, escuchan música y yo, ausente al mundo que me rodea sigo mirando por la ventana, metido en mis pensamientos contemplo como el paisaje va cambiando a tal velocidad que mis ojos no pueden posarse el suficiente tiempo en algo como para poder echarlo de menos cuando al siguiente instante ha desaparecido de mi vista.
Mis pensamientos se ven interrumpidos cuando otro tren pasa a toda velocidad en sentido contrario y, durante un segundo mi mirada se cruza con la de alguien, creo que jamás había visto unos... ojos como los suyos, una pena que tengamos destinos contrarios, mañana comienzo mi nueva vida, buenos dias Madrid... Buenos dias.
